La Red IRES y "No es Verdad" en las X Jornadas Nacionales de Investigación en Psicología


Frenando - Posted on 14 November 2010

Las X Jornadas Nacionales de Investigación en Psicología (Para alumnos de Educación Secundaria) promovidas por  la Asociación de Profesores de Psicología de Cantabria (APPC) se celebrarán en Santander el 11 y 12 de noviembre de 2010 en el Aula Magna de la Facultad de Educación.
La ponencia inaugural:"No es verdad que la crisis actual se pueda abordar con la enseñanza de siempre" correrá a cargo de Fernando Ballenilla García de Gamarra. Catedrático y doctor en Didáctica de las Ciencias. Miembro de la Red IRES (Investigación y Renovación Escolar).
Dicha Red tiene como referente para su trabajo el Modelo Didáctico de Investigación en la Escuela (MIE) y sus orígenes, ya remotos, hay que buscarlos  en las Jornadas de estudio sobre la Investigación en la Escuela que se realizaban en Sevilla desde 1983. En 1992 se organiza como Seminario de discusión sobre el proyecto IRES en La Rábida (Huelva) y en 1999 como Red IRES en Alfafara (Alicante).
La  Asociación de Profesores de Psicología de Cantabria  (APPC), por su parte, lleva diez años organizando las Jornadas Nacionales de Investigación en Psicología y promoviendo un modelo didáctico investigativo en el desarrollo de esta asignatura en la enseñanza secundaria.

Miguel Ángel Revilla Roiz, Presidente de la Comunidad Autónoma de Cantabria inaugurando las JornadasMiguel Ángel Revilla Roiz, Presidente de la Comunidad Autónoma de Cantabria inaugurando las Jornadas

Comunicación al XII Encuentro de la Red IRES en el apartado "Otra escuela ya existe. La difusión del modelo educativo de la Red IRES"

Texto de la conferencia impartida en las X Jornadas Nacionales de Investigación en Psicología (Para alumnos de Educación Secundaria) por Fernando Ballenilla, Profesor del IES “San Blas” y de la Universidad de Alicante y Miembro de la Red IRES, el 11 de noviembre de 2010.:

Aquí están las diapositivas que acompañaron al texto.

 

No es verdad que podamos resolver las crisis actuales con la enseñanza de siempre.

 

En primer lugar quiero agradecer a la Asociación de Profesores de Psicología de Cantabria (APPC) y a su presidente Rafael Margallo la oportunidad de estar aquí, en unas jornadas con ponencias de un gran interés y calidad, protagonizadas por alumnos de secundaria. Esta circunstancia es especialmente entrañable para mi, porque este es mi último curso escolar como profesor en dicho nivel educativo.

Pues bien, por poco que miremos el mundo a nuestro alrededor, podemos darnos cuenta de que nos encontramos en un mundo en crisis, en una profunda crisis. Se trata de una crisis con muchas caras, todas ellas relacionadas. Aquí voy a fijarme en tres de sus caras, para mi, de las más importantes. Empezaremos a hablar, primero, de la más grave, después de la más conocida porque sale constantemente en los medios de comunicación, y trae a todos nuestros políticos de cabeza, y por último hablaremos de una crisis de fondo, poco conocida, pero que en gran medida gobierna a las demás.

La crisis más grave es el hambre en el mundo, En estos momentos hay 46 países en que más de un 20% de su población está desnutrida, de ellos, en 17 el porcentaje de desnutridos es del más del 35%, es decir, en esos países, de cada tres personas una se acuesta sin haber comido lo suficiente. En el conjunto del mundo eso ocurre con una de cada seis personas, según datos del World Bank y de la FAO. De ellas, mueren de hambre 60.000 personas cada día, todos los días.

Y esto ocurre a pesar de que uno de los Objetivos del Milenio 2000-2015 acordados en la ONU fue acabar con el hambre en el mundo. Pues bien, a pesar de estos buenos propósitos, el número de hambrientos del 2007 al 2010 creció a razón de 80 millones de personas cada año...

Está claro que este es el problema más grave que tiene la humanidad en este momento, cualquier otro problema queda empequeñecido ante el desamparo y la desesperanza de morir de hambre.

Sin embargo, la crisis más conocida en estos momentos, es la crisis financiera en la que nos encontramos. Repasemos brevemente cómo se produjo: El 2004 la Reserva Federal sube los tipos de interés para atajar la inflación (la FED, es el organismo encargado de realizar los ajustes monetarios en EEUU).

Sobre 2005 y 2006, debido a la carestía de la vida, los americanos pobres de EEUU dejaron de pagar sus hipotecas, ya que estas, con la subida de tipos, se habían encarecido mucho. Se trata de una decisión lógica, yo hubiera hecho lo mismo si no llegase a fin de mes, entre utilizar el dinero para pagar la hipoteca o utilizarlo para comer, ¡Ni lo dudo!.

Se les embarga, pero los bancos no consiguen vender las casas y no obtienen liquidez y quiebran muchas entidades hipotecarias.

Como consecuencia de lo anterior en agosto del 2007 empiezan a quebrar en cascada bancos, al tener parte de sus recursos invertidos en "subprimes", es decir, las hipotecas que los bancos habían concedido a la gente más pobre para comprar sus casas, americanos que sólo podía responder a los pagos con su salario, pero el paro creciente, y los precios también crecientes, lo impedía.

Además, los banqueros privados americanos , en su avaricia, cargaban con intereses mayores los prestamos otorgados a los estadounidenses más pobres, para asegurarse la ganancia si algunos de ellos, al ser pobres, no podían pagarlos.

En julio de 2008 la FED se ve obligada a rescatar las dos gigantescas entidades hipotecarias de EEUU. Como esas deudas eran irrecuperables, la banca privada quebró víctima de su propia avaricia, y a consecuencia de la crisis se congelan los fondos de inversión y hay un descenso generalizado de las Bolsas. Los bancos centrales "inyectan" liquidez al sistema bancario con la esperanza de sortear la situación. Pero la crisis se extendió rápidamente al resto del mundo, porque los bancos de otros países, también por su avaricia, compraban paquetes de deuda de los bancos americanos, ya que tenía altos intereses, porque en esos paquetes se encontraba la deuda de las hipotecas concedidas a los americanos pobres.

Siguen quebrando bancos en cascada, incluso los más importantes. Pero no por mucho tiempo, ni dos meses. En septiembre de 2008 comienza el rescate por los gobiernos de la avariciosa banca privada. El Gobierno de EEUU inicia un plan de rescate multibillonario y a continuación el resto de países occidentales, naturalmente con dinero público (procedente de los impuestos que pagamos todos/as).

¿Y cuanto dinero fue ese? Veamos.

En Junio del 2008, un mes antes de que comience el desplome bancario mundial, se produce una reunión de la FAO en la que se apuntó que el hambre sería evitable con profundas inversiones como regadíos, formación profesional agraria, maquinaria, tractores, barcos de pesca, granjas, etc.

Para poder poner en marcha ese programa, pidió públicamente 50.000 millones de dólares anuales

(50.000.000.000 $), para iniciar un proceso de inversión que eliminase la crisis alimentaria.

Los países ricos respondieron que no, que eso era mucho y que que no tenían ese dinero.

Tres meses más tarde, cuando la crisis financiera estaba en su punto más álgido, los gobiernos -que recordemos: no tenían dinero- se pusieron a practicar lo que eufemísticamente se llamó "inyecciones de liquidez".

Apenas han pasado dos años ¿Cuanto dinero se ha dado a la banca? ¿Cuanto ha devuelto?¿Cual es el saldo?

Los bancos privados han recibido de los gobiernos de EEUU, Unión Europea, Canada, Japón, Australia... la friolera de 2 billones 700 mil millones de dólares (2.700.000.000.000 $), es decir, 54 veces más de lo que lo que la ONU pedía para erradicar el hambre en el mundo. Y en un tiempo récord, !En solo dos semanas!

Y es este “rescate” tan generoso el que ha endeudado a los estados y está provocando la ola de recortes en el bienestar social que se está dando en todos esos países, incluido el nuestro.

¿Devolverán los bancos privados ese dinero que se les ha prestado tan barato? ¿Por que no se le prestó el dinero directamente a los americanos pobres? ¿Por qué tenemos que pagar entre todos los descubiertos de la banca privada cuando le va mal? ¿Es que cuando le va bien reparte sus beneficios? ¿Es que cuando una familia tiene problemas, por ejemplo para pagar la hipoteca, la banca se la perdona? ¿Por qué tenemos que ser tan generosos con ellos? ¿Por que a pesar del desastre de su gestión privada les hemos dejado que sigan igual y no hemos aprovechado para nacionalizarlos?

Como se pregunta retóricamente Arcadi Oliveres, profesor titular del departamento de Economía Aplicada de la Universidad Autónoma de Barcelona en su conferencia “Una nueva arquitectura mundial para después de la crisis”: ¿Cómo se puede proceder de esta forma tan absurda, tan irracional y tan criminal?. Porque gobiernos y bancos son lo mismo, se responde. Y si el capitalismo ya es malo, los bancos representan al capitalismo peor y más parasitario: el financiero.

Pero además de esta crisis que nos está afectando a todos, hay una crisis de fondo que es la desencadenante de las demás, la crisis ambiental y de recursos.

Pero en realidad esta crisis también la podemos considerar una crisis del capitalismo. Vayamos unos siglos atrás y estudiemos la relación del capitalismo con el medio ambiente y los recursos.

Desde cerca del final del Imperio Romano hasta cerca del final de la Edad Media vemos a una población europea estabilizada entre los 20 y los 40 millones, nada menos que durante un milenio.

Era una época en la que se trabajaba para vivir, no más. Los pueblos que estaban sometidos a un señor feudal debían de mantenerlo, pero los que no (y eran muchos) se gobernaban por concejos abiertos, algo parecido a los denostados procesos asamblearios actuales.

Los pueblos estaban rodeados de una zona de huerta, más allá se encontraba una zona deforestada comunal donde pastaba el ganado, y ya más lejos estaba el bosque, también comunal. Estos tres elementos se encontraban en equilibrio, ya que eran necesarios, los tres, para la supervivencia de la comunidad, y esta prestaba mucha atención a su ordenación y mantenimiento.

El bosque proporcionaba leña para calentarse, madera par construir, caza y frutos silvestres. Los pastos alimentaban al ganado que proporcionaba leche, carne y estiércol, y también trabajo, si era ganado de labor. Los cultivos proporcionaban cereales, frutas y verduras.

Pero al final de la edad media se produce un cambio importante, ligado a la aparición de la burguesía comercial y con ella el capitalismo: se pasa de trabajar para vivir a trabajar para ganar dinero.

Lo que más dinero daba eran los cultivos, sobre todo de cereales, lo que provoca que las áreas forestales vayan cediendo terreno para su uso como cultivos. El aumento de granos permite, en definitiva, un aumento de población, que pasa en muy poco tiempo de 40 a 80 millones de habitantes, que se hacinan en unas ciudades poco preparadas, lo que permite la propagación en 1347 de la peste negra que vuelve a dejar la población en 40 millones.

Pero la tendencia al incremento demográfico se mantiene y la población europea se duplica en dos siglos iniciando una grave crisis de la leña al disminuir las áreas forestales a favor de los cultivos y al aumentar la cantidad necesaria para sus distintos usos:

Leña calefacción

Leña para hornear cerámica y vidrio

Leña para obtener sal

Carbón vegetal para la siderurgia

Madera para edificios

Madera para astilleros

Madera para ingeniería

Esta escasez de leña no solo se produjo por la disminución de las areas forestales sino también por el aumento de la población, y sobre todo por el incremento de la actividad económica propiciada por el capitalismo.

Para hacernos una imagen de la gravedad de la situación, solo señalar que la armada de Inglaterra, que es la que consolidó su poderío, a finales del s. XVII se tenía que construir... ¡Con madera importada!, y todo porque en el país de Robin de los Bosques, ya no quedaban bosques.

Dos factores evitaron el colapso de la Europa de entonces, por una parte el “descubrimiento” de América, que permitió paliar la insostenibilidad de la civilización europea explotando un nuevo medio. Si nos fijamos en Inglaterra, no es casual que su principal importación desde américa fuese... ¡Madera!.

El otro factor fue el comienzo del uso masivo por parte de la gente más pobre de un combustible fósil, el carbón, para calentarse y cocinar.

Al principio se obtenía fácilmente con un capazo, un pico y una pala, porque las vetas afloraban directamente a la superficie, y no había que esforzarse mucho para conseguirlo. Pero con el tiempo la cosa se puso muy difícil, porque el crecimiento económico impulsado por el capitalismo supone extraer recursos, transportarlos, transformarlos y desecharlos, y para todo eso hace falta energía.

Las vetas de carbón que afloraban directamente a la superficie se habían agotado, y ahora se tenía que profundizar cada vez más, hasta que se topaba con el nivel freático de algún acuífero y la mina se inundaba impidiendo la extracción.

Ese es el origen de la primera máquina de vapor útil, la máquina de Newcomen de 1712, una máquina que utilizaba carbón para achicar, precisamente, las minas de carbón.

Una vez perfeccionada esta por Wat, se empezó a utilizar en la industria textil, lo que permitió desligar esta de los molinos en los cursos de agua y aumentar el tamaño de las factorías. De la industria textil saltó a otras industrias y al transporte, con las locomotoras de vapor.

Después del carbón vino el petróleo, y en 1859, en Pensilvania, se realiza la primera perforación petrolífera, en un principio para utilizarlo para iluminación, pero pronto se empieza a utilizar en motores, permitiendo, junto con la electricidad, el desarrollo de nuestra actual civilización caracterizada por un continuo desarrollo, ligado inevitablemente al incremento del consumo de energía.

Pues bien, en estos momentos nos encontramos, con toda probabilidad, en el zenit de producción petrolífera, en lo que se conoce como el Pico de Hubbert o Peak Oil.

¿Que es el Peak Oil? Se trata de una teoría científica desarrollada por el geofísico Marion King Hubbert (1903-1989) cuando trabajaba para la Shell Oil Company en Texas de 1943 a 1964 y trata de la pauta de producción de pozos y campos petrolíferos.

Según Hubbert la producción crece exponencialmente hasta un máximo, que se da cuando se ha extraído la mitad del petróleo recuperable de ese pozo, y a partir de ese momento la producción decrece en la misma medida, se haga lo que se haga.

Basandose en su teoría Hubbert, en el congreso del American Petroleum Institute de 1956 (en San Antonio, Texas) predijo que la producción total de petróleo de los Estados Unidos alcanzaría su pico a finales de los '60 o principios de los '70, y efectivamente ocurrió, y esto a pesar de las extraordinarias inversiones en capital y tecnología para revertir la situación, propiciadas por los fulgurantes incrementos de los precios del petróleo.

Incrementos provocados, primero por el embargo petrolero que ocasionó la guerra de Yom Kippur en 1973 y después, por el cierre durante seis meses del estrecho de Ormuz (por el que pasa el 40% del petróleo mundial), debido a guerra contra Irán que inició Iraq, en el que gobernaba Sadam Husein, y que fue financiada y apoyada por EEUU, ya que la revolución Iraní de 1979 había nacionalizado el petróleo, y echado fuera del país a las petroleras occidentales.

Al confirmarse su predicción para EEUU, Hubbert alcanzó una gran notoriedad, y en 1971 dio a conocer su hipótesis sobre cuando se produciría el pico mundial del petróleo. Para hacerlo se basó tanto en las estimaciones más pesimistas de las reservas mundiales de crudo como en las más optimistas (vez y media mayores), y estableció que se produciría entre 1995 y el 2000.

En mayo de 1998 Colin J. Campbell y Jean H. Laherrere publicaron en la revista Investigación y Ciencia un artículo seminal titulado “El fin de la era del petróleo barato”, en que actualizaban la hipótesis de Hubbert y cuyas previsiones coinciden en términos generales con lo que está ocurriendo si tenemos en cuenta que posteriormente a la emisión por parte de Hubbert de su hipótesis, se produjo una profunda recesión económica que duró cinco años, con la consiguiente reducción de consumo de petróleo, provocada primero por por el embargo y después por el cierre del estrecho de Ormuz.

Desde su predicción, entre 18 y 25 países de los 45 principales productores, han pasado ya su zenit de forma irreversible, y efectivamente nos encontramos en la cima, pero hace tiempo que dejamos de descubrir grandes campos petrolíferos y ahora consumimos cinco veces más petróleo del que descubrimos.

Nos encontramos en una meseta de producción que no ha superado los 75 mb/d y que no remontamos desde el 2005, y ya llevamos seis años ahí.. En consecuencia la brecha con la producción esperada es cada vez mayor.

Este querer y no poder, llevó a un alza astronómica del precio del barril (se multiplicó por siete), y de todos los demás precios. Por lo que no fue raro que los americanos más pobres dejasen de pagar las hipotecas, lo que dio inicio a la crisis financiera, que no es una crisis capitalista más, si no que probablemente, el declive por la pendiente de la curva de Hubbert marque el comienzo del fin de nuestra civilización. Ya Hubbert señaló que esta sería un breve instante en la historia de la humanidad.

¿Se está advirtiendo del problema? Sí, ademas de en revistas especializadas, como Investigación y Ciencia en 1998, en junio del 2004 salieron tres artículos en National Geografic, en El País, y en la revista El Ecologista, y todos se basaban en la metodología de Hubbert y llevaban por título “El fin del petróleo barato”. El de El País estaba escrito por Mariano Marzo, catedrático de recursos energéticos de la UA de Bacerlona y el de la revista El Ecologista estaba escrito por mi.

También hay un número significativo de personas de relieve, de variada filiación ideológica que está advirtiendo del problema, algunos empezaron antes y otros más tarde. Uno de los primeros en lanzar advertencias fue Fidel Castro:

La Humanidad ha llegado en este minuto a 6.350 millones de habitantes, que necesitan ser vestidos, calzados, alimentados, albergados y educados. La cifra ascenderá casi inevitablemente a diez mil millones de personas en apenas 50 años más. No existirán para esa fecha las reservas de combustible probadas que el planeta tardó 300 millones de años en crear.

Discurso en la XI Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo en Brasil el 13 de julio del 2004.

Alfonso Guerra:

Hace cincuenta años, se descubrían 30.000 millones de barriles anuales y se consumían 4.000 millones. En la actualidad se consumen 30.000 millones y se descubren 4.000 millones. Este es un asunto crucial, de mucha más importancia que las pequeñas discusiones. No es importante si el cenit tendrá lugar en 2015 o en 2030. Para mi, en ambos casos es mañana”.

IV Jornadas sobre la Tierra en Salamanca, 25 de junio de 2005.

La agencia Internacional de la Energía (AIE):

Es posible retrasar el choque petrolero, pero no por mucho tiempo”.

Informe a medio plazo sobre el mercado petrolífero de julio del 2007.

Fait Birol, economista jefe de la AIE:

Al sistema se le pueden salir las ruedas, ya que en los próximos siete años, puede emerger una brecha de hasta 12,5 millones de barriles diarios en la capacidad productiva del petróleo mundial”.

Entrevista en el periódico Le Monde el 27-6-2007.

Gorge W. Bush:

"No podía pedir algo a alguien que no lo pueda hacer"

En su gira por Oriente Medio en 2008 en referencia a las peticiones de aumento de producción de la OPEP.

¿Y por qué la crisis energética es tan importante? Porque va a gobernar las otras dos crisis, ya que:

La energía es el recurso que permite obtener los demás recursos, también permite “maquillar” los desastres ambientales.

Respecto a la crisis financiera porque a medida que el petroleo escasee su precio se disparará y provocará una inflación galopante que fulminará al sistema monetario y financiero.

En lo que se refiere a la crisis alimentaria porque la alimentación es extremadamente dependiente del petróleo

Y este último punto, absolutamente desconocido para la mayoría de la gente, es el aspecto más grave de la crisis energética, ya que de cada diez calorías alimentarias que ingerimos, nueve proceden del petróleo. Y aquí no estamos hablando de quedarnos sin gasolina y no poder ir de aquí para allá en el coche, no estamos hablando de tonterías como esa, estamos hablando de algo tan importante y básico como la comida.

¿Qué pasará cuando sobrepasemos el zenit y comience el declive?¿Qué Hacer?

Estamos entrando en una época incierta, difícil, y con retos desconocidos.

¿Qué hacer desde la escuela?

La escuela desde siempre ha tenido una función de reproducción social ya que es uno de los instrumentos que permite perpetuarse a la sociedad pero también, en manos de profesores innovadores, ha sido un instrumento de transformación social.

¿Cómo se puede afrontar desde la escuela unos retos tan dramáticos?

Un futuro incierto, difícil y desconocido.

Una escasez, no sólo de productos de consumo, sino de recursos de todo tipo, incluidos los alimentos.

Hacer frentes a pretendidas “soluciones” bélicas imperialistas y neocoloniales para hacerse con el petróleo de otros países, y autoritarias o insolidarias en el propio país...

Una escuela capacitada para afrontar esos retos, retos importantes, porque están relacionados con nuestra supervivencia, debiera ser:

Crítica, que permitiese a los alumnos/as ir más allá de las apariencias, que les enseñase a reflexionar sobre su realidad, que les animase a actuar en consecuencia...

Compleja y sistémica, ligada al entorno próximo, padres, barrio, ciudad, a sus problemas. Que el profesor potenciase las interacciones entre los alumnos/as entre si, con él, y con el entorno. Que no se entendiese el conocimiento como algo cerrado y acabado, de el que solo el profesor es el sumo sacerdote y el libro de texto la biblia. Que los horarios y la organización del centro dejasen de compartimentar la vida escolar de forma absurda con un anacrónico taylorismo.

Investigativa, basada en la investigación, tanto del profesor como de los alumnos/as. Del profesor sobre su práctica y de los alumnos sobre problemas socioambientales relevantes ¡y que les interesen!

¿Pero qué escuela es la que tenemos ahora? Tenemos una escuela que vive de espaldas a la realidad, encerrada en si misma, en que su objetivo fundamental es preparar -a los pocos alumnos/as que se adaptan bien a ella- a tener éxito dentro del sistema escolar. Lo de menos es que los conocimientos que se manejan sirvan de algo para la vida, para la vida real. Lo importante es el temario, y el temario para lo único que sirve es para progresar adecuadamente... en la escuela.

Por eso en España tenemos un 30,8% del alumnado que no acaban la ESO, que es un nivel de enseñanza básica obligatoria, y que por lo tanto, sus objetivos, debieran de ser alcanzados de forma universal.

¿Y qué soluciones se proponen para solucionar este desastre?

Determinadas personas con impacto mediático (de la universidad, de la literatura, de la intelectualidad, etc.) divulgan creencias con argumentos muy pobres, incluso insultantes, dejando en evidencia una visión poco rigurosa sobre la escuela y lo que en ella tienen lugar.

La educación, a diferencia de otras actividades de gran incidencia social como la medicina o la justicia, es analizada y valorada socialmente desde concepciones simples y caducas, que son asumidas acríticamente: que hay que volver a la enseñanza tradicional, que han bajado los niveles de exigencia, que los alumnos ahora son peores que los de antes, que hay mucha pedagogía y pocos contenidos...

Para hacer frente a esta situación en la Red IRES iniciamos una campaña con el “Manifiesto pedagógico No es Verdad”, en la que afirmábamos que No es verdad que en la escuela española actual predomine un modelo de enseñanza diferente al tradicional. Tanto los resultados de diversas investigaciones y tesis doctorales como la propia evidencia personal nos indica que en las escuelas los pupitres siguen mirando a la pizarra y la mesa del profesor, que se compra el libro de texto cada año, que el principal empeño del profesor es que sus alumnos/as permanezcan callados para que así puedan atender a las explicaciones...

¿Qué diríamos de otros profesionales si desempeñasen su profesión cómo en el S. XVI? ¿Que nos parecería un hospital que funcionase como hace cuatro siglos? Pues bien, las escuelas siguen funcionando como las inventaron los sumerios ¡Hace 5.000 años! Y no es que en la actualidad no haya investigación educativa relevante, que nos está indicando que se debe y no se debe hacer, pero la costumbre y la inercia sedimentada en centros administración educativa, y la escasa o nula formación pedagógica de los profesores y profesoras, hace muy difícil el cambio. ¡Hay que incorporar los avances de la investigación educativa!

No es verdad que en la escuela española hayan bajado los niveles de exigencia, yo estudié la pimaria en la década de los cincuenta y principios de los 60, con la “Enciclopédia Álvarez”, un solo libro de 672 páginas que tenía todo el conocimiento necesario. ¿Cómo compararla con las mochilas actuales, cargadas de kilos y kilos de conocimiento en forma de numerosos libros de texto individualizados por asignaturas ¿Cómo se pretende argumentar que han bajado los niveles de exigencia? En Biología, mi libro de “Preu”, el equivalente actual de 2º de bachillerato, da risa comparado con los actuales, que tienen lo mismo que entonces, más lo que se ha descubierto desde entonces. Afirmar que han bajado los niveles de exigencia es un absurdo insostenible.

No es verdad que los alumnos y alumnas de ahora sean peores que los de antes. Este es un pensamiento recurrente a lo largo de la historia...

Los jóvenes de hoy aman el lujo, tienen manías y desprecian la autoridad. Responden a sus padres, cruzan las piernas y tiranizan a sus maestros.

(...) son unos tiranos. Contradicen a sus padres, devoran su comida, y le faltan al respeto a sus maestros”.

Sócrates

Los jóvenes de hoy no parecen tener respeto alguno por el pasado ni esperanza alguna para el porvenir.”

Hipocrates

Lo que ocurre es que en 1975 la población de 17 años escolarizada era solo del 36% entre bachillerato y FP (datos del MEC y OCDE, 2001), en 1981 estaba escolarizada en secundaria solo el 50% de la población de ese tramo de edad ( y de ellos en BUP sólo el 33%). ¿Qué ocurre ahora? Que en la ESO, afortunadamente, se escolariza al 100% de la población, y los profesores de instituto comparan erroneamente el alumnado de las aulas actuales con el de etapas anteriores. Para una comparación adecuada tendríamos que hacerla sólo con el 33% del mejor alumnado de nuestras aulas actuales. Entonces veríamos que no hay diferencias apreciables entre ahora y entonces.

Por otra parte, y en un contexto más democrático que el del franquismo, los alumnos son más difíciles de mantener sometidos a un sistema académico cuya única utilidad es prosperar y tener éxito en el mismo, e impartiendo conocimientos desligados de sus necesidades y preocupaciones.

No es verdad que los docentes españoles tengan un exceso de formación pedagógica y un déficit de formación en contenidos. La mayoría de los docentes, como mucho, han realizado el CAP, que en la práctica nunca ha tenido más 30 créditos (habitualmente unos 10). Este año es el pimero en que se imparte el Master para preparar profesores para secundaria, que sobre el papel tiene 60 créditos. Sin embargo la carrera tiene 330. ¿De donde sale la absurda idea de que los docentes actuales tienen un exceso de formación pedagógica? Ocurre exactamente lo contrario, los profesores y profesoras españoles tienen una formación absolutamente desequilibrada a favor de los contenidos disciplinares.

¿Y si las anteriores no son las causas del actual desastre de la enseñanza secundaria? ¿Será por dineros? Parece que no. Eso no quiere decir que la inversión española en educación esté bien, y que no se debiera invertir más, pero está claro que países con una inversión similar a la española obtienen muchos mejores resultados. Por ejemplo, el caso de Finlandia, liderando año tras año los resultados de las pruebas PISA. ¿Dónde está el secreto?: En la forma de entender y organizar la educación.

"No se puede forzar a los alumnos; es necesario darles posibilidades diferentes para aprender, para adquirir competencias”

Hannu Naumanen, Director del Colegio Pielisjoki, en Joensuu – Finlandia.

La escuela y la universidad necesitan un cambio:

Centrada en los estudiantes y en su desarrollo integral (corporal, intelectual, social, práctico, emocional y ético).

Con contenidos básicos vinculados a problemáticas relevantes de nuestro mundo, buscando la calidad frente a la cantidad, la integración de materias frente a la separación

Con metodologías investigativas que promuevan aprendizajes concretos y funcionales, al mismo tiempo que capacidades generales como la de aprender a aprender. Donde el esfuerzo necesario para aprender tenga sentido.

Con recursos didácticos y organizativos modernos y variados. Una escuela que utilice de forma inteligente y crítica los medios tecnológicos de esta época.

Con formas de evaluación formativas y participativas que abarquen a todos los implicados (estudiantes, docentes, centros, familias y administración), que impulsen la motivación interna para mejorar y que contemplen a las personas en todas sus dimensiones.

Con docentes formados e identificados con su profesión. Mediadores críticos del conocimiento. Dispuestos al trabajo cooperativo y en red. Estimulados para la innovación y la investigación.

Con una ratio razonable y con profesorado ayudante y en prácticas. Con momentos para diseñar, evaluar, formarse e investigar.

Con un ambiente acogedor, donde los tiempos, espacios y mobiliarios estimulen y respeten las necesidades y los ritmos de los menores.

Cogestionada con autonomía por toda la comunidad educativa. Que promueva la corresponsabilidad del alumnado. Comprometida con el medio local y global.

Debemos formar alumnos activos y comprometidos, mediante:

Metodologías activas (M.D.I.)

El profesor como un recurso de aprendizaje

Diversos medios de contacto del alumnado con el conocimiento

Perspectiva crítica

Problemas del entorno relevantes

Y escuelas democráticas como esta, con:

Participación del alumno en la toma de decisiones

Autonomía organizativa y pedagógica

Aumento de la participación de los padres en la gestión del centro

Consejos escolares y/o asambleas con más funciones

Descentralización administrativa

Abiertas al entorno local (barrio...)

Y esta escuela... ¿Dónde está? ¿En Finlandia? ¡No... en Leganés!

Y es que otra escuela es necesaria (por la cuenta que nos trae), ya existe y es posible.

Auténticamente pública y laica. Con un marco legal mínimo basado en grandes finalidades y obtenido por un amplio consenso político y social.

Se trata de tener la voluntad profesional y política el ponerla en marcha. Pero hay que “luchar” por ella.

Muchas gracias.

Como estaba previsto, y tras la presentación de más de veinte ponencias, que explicaban las investigaciones realizadas por estudiantes de secundaria, terminaron las X jornadas.

Las ponencias fueron magníficas, el comportamiento de los estudiantes también, y la organización y el desarrollo inmejorable (gestionado de forma altruista y desinteresada por un excelente equipo de profesores y profesoras de la APPC).

A destacar una excelente ponencia de unas alumnas ¡De primero de ESO! de Ourense sobre el uso y abuso de las redes sociales en la adolescencia, y también destacó otra ponencia sobre la violencia doméstica, que generó un gran debate.

El presidente de APPC Rafael Margallo presentando la ponencia de Marta Álvarez y María Maslanka, alumnas de 1º de ESOEl presidente de APPC Rafael Margallo presentando la ponencia de Marta Álvarez y María Maslanka, alumnas de 1º de ESO

La Red IRES y el manifiesto "No es Verdad" también estuvieron presentes con la presentación (que se puede ver aquí) "No es verdad que con la enseñanza de siempres se puedan resolver las crisis actuales"

En la presentación se apunta que el comienzo de este nuevo siglo se presenta lleno de incertidumbre y con importantes retos. Comienza con el atentado a las torres gemelas, que justifica, por una parte la promulgación de la "Patriot Act", lo que supone una importante pérdida de derechos civiles en EEUU, y por otra parte justifica la "guerra contra el terrorismo" que no es más que una guerra por el petróleo.
El aumento astronómico de su precio termina provocando la crisis finaciera, una crisis que hemos terminando pagando la gente de "a pie" con un tremendo recorte de las prestaciones sociales.
A todo esto debemos sumar la crisis medio-ambiental y de recursos,  que nos  indica  que estamos  cerca del límite de carga de  nuestro sistema  planetario. Por último hay que citar el problema más grave que nos afecta en estos momentos: una de cada seis personas pasa hambre, y mueren por hambre 60.000 cada día, todos los días.
¿Qué papel debe tener la escuela frente a estos retos? ¿Nos vale la escuela que hemos heredado? ¿Cómo debe ser la escuela que nos prepare para abordar la incertidumbre, las dificultades y lo desconocido?

Las X Jornadas de Investigación en Psicología para Gente Joven, con el absoluto protagonismo de los estudiantes y con el uso de la investigación como principio didáctico, nos da abundantes pistas sobre los interrogantes planteados.

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